ANP: 131 AGRESIONES A PERIODISTAS EN PERÚ EN 2013,Y EN MOQUEGUA ROBO SOSPECHOSO DE LOS EQUIPOS DE @RADIO LA VOZ DEL SUR

periodistas-protesta-3Un total de 131 atentados, entre ellos dos crímenes, se cometieron contra los periodistas peruanos durante el 2013, de acuerdo con el balance realizado por la Oficina de Derechos Humanos del Periodista (OFIP), de la Asociación Nacional de Periodistas del Perú (ANP).

 

 

 

Se reportan 65 casos de agresiones físicas y verbales, 34 amenazas/hostigamientos, 18 presiones jurídicas, cuatro atentados con daño a la propiedad, tres robos, e igual número de presiones administrativas.

 

La OFIP registra, asimismo, dos asesinatos, una tentativa de homicidio y una traba al ejercicio periodístico.

 

 

 

Los atentados fueron perpetrados por funcionarios civiles (49), civiles (38) seguidos por policías/militares (22), elementos no identificados (18) y propietarios de medios (4).

 

 

 

 

 

Lima, Huamanga y Huaraz con más agresiones

 

 

 

La región Lima con 20 ataques a la prensa, Huamanga con diez y Huaraz con nueve fueron este año las zonas con mayor riesgo para ejercer el periodismo en el Perú. Otras localidades de sumo peligro para la prensa nacional resultaron Maynas con ocho atentados y Lambayeque con seis ataques, con cinco está Chiclayo, San Martín y Satipo.

 

 

 

Cuatro atentados se registraron contra los comunicadores peruanos en Huaura, así como en Yauli. Tres agresiones se produjeron en Arequipa, Celendín, Coronel Portillo, Huaral, San Ignacio, Sullana y Talara.

 

 

 

Dos agresiones se presentaron en Alto Amazonas, Cañete, Cajamarca, Espinar, Huancayo y en El Santa. Una en Abancay, Ascope, Callao, Cajabamba, Condorcanqui, Cutervo, Chincha, Huari, Huarmey, Hualgayoc, Ilave, Lampa, Ica, Morropón, Mariscal Luzuriaga,Pacasmayo, Paita, Piura, Pomabamba, Sánchez Carrión, Tambopata y Tumbes, de acuerdo con la OFIP.

 

 

 

Un total de 49 periodistas de prensa televisiva sufrieron atentados este 2013, además de 41 del medio escrito, 36 del periodismo radial y cinco del ámbito digital.

 

 

 

De ese total, de acuerdo con el balance, fueron blancos de atentados 97 varones; 23 mujeres y once medios de comunicación.

 

 

 

Casos de mayor preocupación

 

 

 

Entre los casos que han despertado mayor preocupación este año están la arremetida contra la prensa crítica en las regiones de Ancash y Ayacucho, donde los periodistas son víctimas de descalificación verbal por parte de las autoridades regionales y persecución judicial. En Huamanga, de manera particular, la máxima autoridad judicial de la zona –el presidente de la Corte Superior- ha adelantado opinión sobre las querellas contra trabajadores de los medios en dicha circunscripción lo que es inaceptable dada la investidura de su cargo.

 

 

 

En el mes de mayo de 2013, en la provincia de Huaraz, la jueza Rosana Luna León, titular del Primer Juzgado Penal Unipersonal del Distrito Judicial de Ancash, condenó a dos años de prisión suspendida al periodista Alcides Peñaranda Oropeza, director del diario y la revista Integración, en la querella criminal que le interpuso el presidente del gobierno regional de Ancash, César Álvarez Aguilar, por supuesto delito de difamación.

 

 

 

La agresión física de mayor gravedad fue protagonizada también en el mes de mayo, en la provincia de Chiclayo, donde el periodista Jorge Moncada Mino, redactor del diario El Ciclón y conductor de Radio Kaliente, fue agredido brutalmente por dos desconocidos que, utilizando una llave de fontanería y la cacha de un revólver, le provocaron varias lesiones en diversas partes del cuerpo.

 

 

 

En Huaral, Alto Amazonas y Huancayo los domicilios de los periodistas Jaime y Richard Toledo Maldonado, de radio Elite, Teobaldo Meléndez Fachín, de radio La Ribereña y Edvan Ríos Chanca, colaborador del semanario “Hildebrandt en sus Trece”, respectivamente, fueron atacados por explosivos. Los ataques se dan siempre después de denunciar irregularidades en la función pública.

 

 

 

Fueron constantes también los casos en que se intentó obligar a revelar la fuente informativa a varios periodistas del interior del país, olvidando que el secreto de las fuentes está amparado constitucionalmente.

 

 

 

La cobertura de protestas sociales también se convirtió en actividad de alto riesgo.

 

 

 

A ello se suma el hecho de que los móviles de los crímenes del fotoperiodista Luis Choy (Lima) y Humberto Tasayco (Chincha) aún no han sido esclarecidos.

 

 

 

Lima, 27 de diciembre del 2013

 

 

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