“Hildebrandt en sus trece” publicó en su edición del viernes una amplia y detallada respuesta a Alan García, que ha pretendido amedrentar a la prensa por señalar los indicios de su involucramiento en el caso Odebrecht, amenazando con juicios e insultando al llamar “seudoperiodistas” que se comerán “sus excrecencias” a quienes informan sobre esos indicios.

La publicación refuta documentadamente las mentiras del exjefe de Estado, principalmente su afirmación de que nada tuvo que ver con el contrato del proyecto Olmos y su afán de trasladar la responsabilidad a otros.

La publicación refiere que el ex mandatario aprista está mintiendo, y señala que siempre tuvo mucho interés en hacer negocios con la constructora brasileña, hoy investigada por corrupción en varios países de América Latina.

SU PRIMERA VEZ
Señala que García ha insistido en que ni él ni su gobierno tuvieron que ver con el proyecto de irrigación de Olmos, en la región de Lambayeque. “Mintió colosalmente. Como casi siempre”, subrayó la publicación que dedicó cuatro páginas de su edición de ayer al tema, bajo el título “Respuesta a A. García”.

Recordó que el 21 de noviembre del 2006, el expresidente García visitó por primera vez la obra y allí estaba Jorge Barata, por entonces superintendente de Odebrecht en Perú y hoy colaborador eficaz en las investigaciones de pago de sobornos a funcionarios de gobiernos anteriores.

Durante la última administración de García (2006-11) se concesionaron la segunda y tercera etapa del proyecto, las que comprenden la construcción de una hidroeléctrica y el proyecto de irrigación, detalla.

“Estamos satisfechos […] En otras regiones construyen empresas, y eso no significa que el gobierno tenga cierto favoritismo con estas. Ojalá vinieran a Lambayeque otras grandes empresas para el desarrollo de la región y del país”, sostuvo Alan García en discurso dado en la ocasión y lo cita el semanario.

LA MENTIRA “AG”
Además, recoge declaraciones de Yehude Simon, entonces presidente regional de Lambayeque, administración que convocó la licitación para la segunda fase del Proyecto Olmos, poco antes de terminar el 2006.

“Fue una obra compartida entre el gobierno regional y central. Hicimos un convenio con Proinversión (que depende del MEF) y fueron los encargados de hacer la licitación”, explicó el también exlegislador, descartando la responsabilidad del gobierno regional.

Respecto a las iniciales AG vinculada al proyecto Olmos y que aparece en la agenda de Marcelo Odebrecht, dueño de la poderosa compañía brasileña, lo que llevó a García, desde su cómoda residencia en España, a señalar que se trataría de la empresa Andrade Gutiérrez.

“El papel de Andrade Gutiérrez fue tan fugaz e irrelevante que los gobernadores regionales a cargo de la licitación no lo recuerdan”, señaló el semanario. La afirmación coincide con la de su sucesora en el gobierno regional de Lambayeque, Nery Saldarriaga: “Nunca se escuchó hablar de ellos. Su participación debió ser mínima”.

VIAJE A BRASIL
A la constructora brasileña, agrega la publicación, le interesaba la tercera fase del Proyecto de Irrigación de Olmos. Tras la emisión del decreto legislativo que facultaba “a empresas a presentar iniciativas privadas de concesiones que puedan ser declaradas de interés nacional”, recordó “Hildebrandt en sus trece”. Y la firma Odebrecht fue una de las primeras en presentarse.

Posteriormente, el 11 de setiembre del 2008, Marcelo Odebrecht llegó al Perú para reunirse con Alan García en Palacio de Gobierno. Siete días después el entonces mandatario aprista viajó a Brasil para participar en ExpoPerú, un evento preparado por la Federación de Industriales del Estado de Sao Paulo, cuya vicepresidencia recaía en el empresario que hoy está detenido en su país por el caso Lava Jato.

García se reunió con el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva. “Coincidencia o no Odebrecht anotó en la agenda ‘visita Lula’”, escribe el semanario. En el encuentro participaron algunos presidentes regionales, entre ellos Yehude Simon.

DGI: LA COIMA
Más abajo de las iniciales “AG”, indica, aparece la anotación “Acordo DGI”. De acuerdo con las investigaciones de la Policía Federal de Paraná, cuando Marcelo Odebrecht escribía DGI se refiere a “pagos ilícitos efectuados al margen de la contabilidad regular”, tal como figura en un documento oficial.

El 15 de abril del 2009, García declaró la obra de irrigación Olmos propuesta por Odebrecht de necesidad pública, mediante decreto de urgencia. Después visitaría las obras hasta en cuatro veces ese año –siempre exultante, celebrando hasta con cerveza-, confirmando el gran interés que tuvo el ex mandatario aprista por la millonaria obra, explica el semanario.

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