Humala y Fujimori, juntos en la Diroes y con Kenji como enlace, si trajeran a Alejandro Toledo de los Estados Unidos, sería el local histórico en el cual estarían presos tres expresidentes.

Kenji, el último hijo de Alberto Fujimori, fue quien tocó las puertas de Humala el viernes, tal como lo ha relatado él mismo. Era el día en que el esposo de Nadine Heredia había llegado a la cárcel y que ocupó una habitación que debía ocupar Alejandro Toledo.

“Vengo como hijo, señor presidente, no como congresista. Le traigo algo de agua”, le dijo a un Humala sorprendido por la visita. Volvió a la celda de su padre a contarle sobre su acto y a decirle que Humala no tenía lo necesario para pasar la noche de aquel viernes.

Entonces, tal como lo recordó ayer, Kenji le llevó abrigo de Fujimori a Humala, una casaca y frazada y además un pan con queso que Fujimori preparó con sus manos.

Ayer Kenji lo visitó por tercera vez. El domingo hizo noticia al llevar dos tapers: uno con la inscripción “OH” y el otro con “AF”, según él, para diferenciar y darle el taper indicado a su padre que no puede comer alimentos con exceso de sodio. A Humala le llevó un ají de gallina y dijo que este tiene “buen diente”.

El viernes, el domingo y ayer habló con Humala en la cárcel.

El viernes, el domingo y ayer habló con Humala en la cárcel.

LOS DOS EN DESGRACIA
Al margen de los actos medidos y controlados de Kenji, que generan gran polémica en los medios, Humala y Fujimori tienen ahora varias coincidencias: los dos gobernaron el país y se han sentido en algún tiempo los hombres más poderosos del país; ahora han bajado los dos a condición de presos en el mismo penal y no pueden respirar el aire de la libertad; los dos están alejados de sus familiares; sufren el golpe duro de estar en prisión. La prisión, según los entendidos, golpea al más rudo de los mortales y el encierro por más cómoda que sea la celda siempre será el candado de la libertad.

Uno de ellos cumple una condena de 25 años de prisión por ser autor mediato de los crímenes de La Cantuta y Barrios Altos y los secuestros del empresario Samuel Dyer y el periodista Gustavo Gorriti y el otro cumple una prisión preventiva de 18 meses por presuntamente haber cometido delito de lavado de activos.

Además Fujimori y Humala, presos en el mismo penal, generan involuntariamente ironías de la vida: Humala se levantó en armas en Locumba contra la dictadura de Fujimori que se caía y pidió justicia por los delitos que habría cometido y terminó después de años en el mismo lugar, en una celda cercana a la de él; los fujimoristas fueron siempre mordaces críticos de Humala y ahora Kenji se ha convertido en el hombre que más visitas realiza al expresidente; Humala por el frío del penal se ha puesto la casaca de Fujimori; de alguna manera están enlazados por Kenji.

El excongresista fujimorista Alejandro Aguinaga aseguró que Humala y Alberto Fujimori no han conversado en el penal y que lo de Kenji es una actitud humana ante un preso.

Kenji negó que sus actos tengan que ver con cálculos políticos y aclaró que sus visitas se dan porque sabe cuál es el sufrimiento de los que están en la cárcel, ya que, dijo, ha visto lo malo que ha pasado su padre.

Sin embargo, el parlamentario Richard Arce dijo que los actos de generosidad se hacen en el anonimato y que no se publicitan como lo está haciendo Kenji.

Cynthia Montes, del Partido Nacionalista, sostuvo, a la salida de la Diroes, que las acciones de Kenji son parte de su estrategia mediática y política y que incluso le parece una burla que haga publicidad llevando una bolsa con las inscripciones “OH”.

“Lo que definitivamente yo no voy a hacer es acostumbrarme a esta situación pues confío plenamente en que la apelación que se va a presentar el martes, pueda tener un desenlace diferente a la decisión que se tomó hace unos días en la sala del juez Concepción Carhuancho”, declaró.

Montes negó que Humala ocupe una celda espaciosa y resaltó que es pequeña. “Evidentemente no son los 190 metros cuadrados que anunciaba un medio el otro día, es un cuarto común y corriente. Tiene una cama, un escritorio y un espacio para asearse”, apuntó.

Remarcó que el exmandatario agradece el trato que ha recibido por parte del personal del Instituto Nacional Penitenciario.

“Hay algunas deferencias, atenciones del personal del INPE que él agradece, agradece también a la Policía porque ha tenido un trato muy cordial con él, muy deferente”, dijo.

El abogado del expresidente Ollanta Humala, Julio César Espinoza, consideró como un “gesto que devuelve la esperanza”, la visita del congresista Kenji a Humala.

“Es un gesto, un hecho que devuelve la esperanza de superar en algún momento tanto enfrentamiento, tanto conflicto, tantas diferencias que existan, y poder preocuparnos por las cuestiones más importantes vistas políticamente”, refirió.

Vásquez informará sobre regímenes.

Vásquez informará sobre regímenes.

HUMALA Y HEREDIA 
Definirán régimen de visitas 
El Instituto Nacional Penitenciario (INPE) informó que un consejo técnico de dicha entidad definirá el régimen de visitas del expresidente Ollanta Humala y su esposa Nadine Heredia, quienes cumplen prisión preventiva en el penal de Barbadillo y en la prisión Anexo de Mujeres de Chorrillos, respectivamente.

“El Consejo Técnico Penitenciario determinará el régimen de vida, los días de visita y las horas de patio de Ollanta Humala y Nadine Heredia. Posteriormente, sacaremos un comunicado oficial señalando lo acordado por la junta autónoma e independiente”, aseguró el titular del Inpe, Carlos Vásquez.

Vásquez descartó que la ex primera dama Nadine Heredia haya solicitado un cambio de establecimiento penitenciario.

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