Nos ratificamos: no ganamos en La Haya La prensa concertada en Palacio y el patriotismo churrupaco se unen para encenderle una velita a una gran mentira. Seguramente la reunión del 2 más 2 dejará todo lo sustancial en suspenso, a la espera de mejores vientos. En eso consiste la diplomacia al fin y al cabo: en omitir el veneno de las verdades y en tomar el brebaje opiáceo de las dilaciones. Hasta que el reloj se canse. Pero, más allá de las omisiones protocolarias, lo que quedará para la historia que lean los que vengan es la vergüenza de la prensa peruana concertada en Palacio de Gobierno: resulta que ganaron los que siguieron perdiendo, que Tacna está feliz y emocionada, que todos saltamos de alegría porque tenemos dos fronteras (una terrestre, una marítima, ¿habrá una aérea?), que el mar ignoto que se nos concedió como zona económica es ya el de la abundancia, que los gradualismos y las brevedades son hermanos gemelos, que las costas secas son frecuentes, que el triángulo terrestre fue nuestro cuando hasta los guardias peruanos que lo merodean pasan de puntillas para no irritar a los vigilantes fronterizos chilenos, y que la inepta Corte de La Haya es el ejemplo de aquella sabiduría jurídica que empezó con el babilonio rey Hammurabi

fallo de la Corte de La Haya constituye para Tacna su segundo revés frente a un árbitro internacional que decide sobre su destino.

 

En el primero, el del presidente de los Estados Unidos, se le impuso un plebiscito 40 años después de la fecha en que debió ejecutarse, luego de un suplicio inenarrable. Sólo el coraje de los tacneños y la honestidad de dos norteamericanos impidieron que se consumara el despojo.El segundo es el de la Corte de La Haya que acaba de conocerse. La conclusión es lapidaria: Lima entregó a Santiago el mar de Tacna. Por ignorancia, por negligencia, por lo que sea, pero Lima aceptó la guillotina del paralelo, la refrendó con dispositivos y leyes y durante medio siglo mantuvo un silencio cómplice.hildebrandt1

Compartir ahora es fácil... hazlo ya!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*