Tacna: Despilfarro de más de S/. 37 mlls. en distrito de Ite evidencia mal uso de canon, Obras inservibles. Exalcalde Ysaúl Rivera gastó S/. 11 millones en un estadio donde no juega nadie, además de S/. 6 millones en un palacio municipal que solo funcionó un año y 4 meses antes de rajarse y S/. 20 millones en un canal por donde jamás pasó una gota de agua. Denuncia contra Rivera sigue en Fiscalía

imagen-ite-1Las graderías del estadio de Ite no se pueden llenar ni con todas las familias que habitan el distrito. Tiene una capacidad para 10 mil espectadores cuando en la zona solo hay 3 mil 500 habitantes. El inmenso estadio costó S/. 11 millones y se financió con recursos del canon minero entre 2009 y 2010.

 

Ite, ubicado en la provincia Jorge Basadre, a hora y media de Tacna, no tiene Liga Distrital de Fútbol, mucho menos algún equipo que lo represente en la Copa Perú. El único campeonato que juegan es un torneo de fútbol en verano, pero no se usa el estadio porque les resulta demasiado grande y está descuidado, así que prefieren hacerlo en un campo deportivo que se encuentra en la zona central del distrito.

 

Actualmente, al interior del coloso, en lugar de césped verde solo hay mala hierba, prueba irrefutable del desperdicio de dinero en su construcción.

 

El gerente municipal Pedro Maquera indica que no pueden hacer mucho para mantener el estadio en buenas condiciones, ya que Ite carece de la suficiente cantidad de agua para regar el campo de fútbol.

 

Desde el 2011, los iteños reciben agua a través de cisternas. Ocurre que el agua que llegaba a sus viviendas tenía gran cantidad de metales pesados y era un riesgo para su salud.

 

Según el alcalde de la comuna, Adán Vargas, los problemas estomacales en la población del distrito eran recurrentes debido a la mala calidad del recurso. Entonces se optó por traer agua dulce de un poblado cercano.

 

OTRA OBRA INSULSA

Para lo único que sirve el estadio en estos días es para albergar algunas oficinas de la Gerencia de Desarrollo Social, y es que los trabajadores ediles tuvieron que desalojar el edificio municipal porque tiene serios daños estructurales.

 

Tanto el estadio como el palacio municipal se ejecutaron en la gestión del exalcalde Ysaúl Rivera. El local del municipio costó S/. 6 millones. La obra se inició en diciembre del 2008 y culminó en agosto del 2010. Fue utilizada solo un año y 4 meses, ya que las deficiencias estructurales ponían en riesgo la integridad de los trabajadores. Grietas en las columnas, techos y pisos, obligaron a que la sede sea declarada inhabitable por Defensa Civil.

 

Según las pericias realizadas por el Colegio de Ingenieros y los laboratorios de suelos de la Universidad Privada de Tacna, el problema se originó por el uso de malos materiales en la construcción.

 

El actual alcalde indica que en el 2012 denunciaron penalmente a Ysaúl Rivera y a diversos funcionarios por el mal uso de recursos; sin embargo, hasta la fecha todo se encuentra en investigación preliminar en el Ministerio Público de la provincia Jorge Basadre.

 

CANALES SIN AGUA

Si la construcción de un estadio imposible de llenar y de una sede municipal que apenas duró un año y 4 meses causa asombro, lo que sigue no tiene nombre.

 

En agosto del 2007, la gestión de Ysaúl Rivera inició el proyecto de Ampliación de la Frontera Agrícola. El monto inicial de la obra, que pretendía irrigar 900 hectáreas de tierras áridas, era 6 millones 978 mil soles.

 

A los pocos meses, los funcionarios de Rivera dijeron que el monto era insuficiente y solicitaron ampliaciones presupuestales. El monto gastado, hasta que se paralizó la obra en diciembre del 2010, fue 20 millones 631 mil soles.

 

Construyeron canales de conducción a lo largo de 12 kilómetros e instalaron cinco reservorios.

 

Por ese canal nunca pasó una gota de agua. Y ahora todas sus estructuras también presentan grietas y rajaduras. El clima y el paso del tiempo lo van destruyendo.

 

Para los funcionarios de la comuna de Ite, el problema principal es que el proyecto se hizo a la inversa; es decir, primero se construyó la infraestructura hídrica antes de conseguir el agua que llegue hasta el lugar.

 

“Lo prioritario debió ser el proyecto para el represamiento de agua antes de construir los canales, porque ahora no hay cómo llevar agua hasta esa zona”, indican.

 

Solo en estas obras se despilfarraron 37 millones de soles, con los cuales se pudo dar solución a las verdaderas carencias y necesidades de la población de Ite. Este distrito recibe gran cantidad de canon por su cercanía al yacimiento minero de Southern en Toquepala.

 

El 2010 recibió S/. 33 millones, el 2011 llegó a S/. 55 millones, el 2012 bajó a S/. 47 millones y el 2013 se redujo a S/. 34 millones.

 

MÁS DESPILFARRO

A las obras que hoy no sirven, se suma la inversión en construcciones en terrenos de privados. Según el alcalde Adán Vargas, son varias las edificaciones que fueron hechas en terrenos privados, como el local del club de madres “Casa Blanca”.

 

El propietario de este terreno, Tiburcio Anco, decidió ponerle cadenas y candado a la puerta de ingreso, pues asegura que la municipalidad no cumplió con el acuerdo verbal que se hizo en alguna oportunidad.

 

Según Anco, el exalcalde Ysaúl Rivera le ofreció construirle un módulo en compensación por otorgar el terreno para el club de madres, pero no cumplió, por lo que cerró las puertas del local y ahora espera un arreglo justo.

 

Situación similar ocurre con la parroquia de Pampa Baja. La propietaria del terreno también se niega a entregar la edificación, aduciendo que el terreno es privado y que no existe ningún documento que acredite que la municipalidad tiene algún derecho sobre esa infraestructura.

 

Según los cálculos de la comuna, en estas dos obras, la gestión de Rivera gastó S/. 3 millones más.

 

 

 

ENFOQUE

NATALIA ROJAS

Consultora

 

Mayor control ciudadano

 

El problema de una inadecuada ejecución de los fondos del canon minero se origina en los presupuestos participativos. Los funcionarios de los gobiernos regionales y locales que están a cargo de llevar a cabo estos procesos, no orientan de manera adecuada a los agentes participantes.

 

Hace falta que alguien les exponga cuál es el diagnóstico de toda la ciudad, porque muchas veces uno no sale de su barrio y lógicamente lo que va a pedir son pistas, veredas o losas deportivas.

 

También tenemos que recordar que además de los funcionarios públicos, los comités de coordinación local y los comités de vigilancia son los que tienen la responsabilidad de velar por la correcta ejecución de los procesos participativos, para evitar que sigan ejecutándose obras innecesarias y de poco impacto.

 

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