Trabajadores de la Corte Superior de Justicia de Moquegua (CSJM), que aún respaldan la huelga nacional indefinida, fueron dispersados ayer por la Policía con bombas lacrimógenas, cuando intentaron tomar el local institucional. Los servidores colocaron obstáculos en las dos puertas de la sede judicial para evitar el ingreso de litigantes, jueces y de algunos de sus compañeros, quienes días atrás retomaron sus funciones.

Ante esta situación, agentes policiales lanzaron bombas lacrimógenas para dispersar a los huelguistas. El objetivo se cumplió y la sede judicial fue reabierta.

 

Tras la intervención policial, más de 20 servidores que volvieron a sus labores lograron ingresar a bordo de dos “combis” para evitar represalias.

 

Para el dirigente Orlando Ontiveros, este accionar responde a la presión del jefe de personal, Máximo Pinto, y del administrador, Alexander Arenas, quienes intentan que la paralización termine. “No vamos a dar tregua en nuestro reclamo”, reiteró el directivo.

 

Sin embargo, el resto de trabajadores manifestaron su indecisión por continuar con la medida de lucha. Algunos quieren retomar su trabajo porque no hay solución.imagen-p-bombaso

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