Una de las (tantas) grandes manchas del gobierno de Alberto Fujimori es el capítulo sobre los estudios en Estados Unidos de sus hijos Keiko, Kenji, Sachi y Hiro.

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Nadie sabe cómo es que ellos se costearon una educación tan cara, aunquetodos intuimos que lo pagaron todos los peruanos.

La versión de la mayor de las hijas, Keiko Fujimori, es que su padre, Alberto Fujimori, le entregaba el dinero en efectivo cada vez que ella volvía al Perú desde Estados Unidos. Una simple transacción que se realizaba en Palacio de Gobierno.

¿Y de dónde provenía ese dinero? Nuevamente solo nos queda creer en la versión de Keiko Sofía. Según ella, sus estudios y los de sus hermanos salieron de la venta de un inmueble del expresidente Fujimori en Surco.

AQUÍ EMPIEZAN LAS INCOHERENCIAS

Pese a esta versión, un informe de Ángel Páez en La República indica que Keiko Fujimori entró y salió del país 40 veces entre 1994 y 2000 (ella comenzó sus estudios en 1993).

Primera inconsistencia: ¿por qué siguió viajando tres años más si ella terminó sus estudios en 1997 en la Universidad de Boston? Es cierto que sus hermanos continuaban con sus carreras, pero no hay una razón clara para la seguidilla de viajes.

Segunda inconsistencia: los Fujimori Higuchi aseguran que el dinero para sus estudios provino de la venta de la casa de Surco… pero el dinero de esa transacción recién lo recibió Alberto Fujimori en 1999 (cinco años después de que Keiko comenzara la universidad).

Tercera inconsistencia: un informe de la Contraloría General que descubrió que el dinero del inmueble terminó en otra parte, como dice la investigación de La República:

“Keiko y Sachi Fujimori abrieron sendas cuentas a plazo fijo para ganar intereses en el Citibank, e Hiro y Kenji depositaron su parte en la cuenta que su tío Víctor Aritomi Shinto tenía en una filial en Panamá del Bank of Tokyo.”

PERO NO HAY CULPABLES

Pese a estos indicios, Keiko Fujimori y sus hermanos han salido bien librados de todas las investigaciones. En su momento, la Fiscalía archivó el caso y ni siquiera tomó en cuenta el informe de los peritos contables de la Contraloría que citamos líneas arriba.

Tampoco tuvieron en consideración las declaraciones formales ante las autoridades de Susana Higuchi y Vladimiro Montesinos, quienes han confirmado que Alberto Fujimori manejaba dinero en efectivo. Ninguno de esos dos testigos clave han sido requeridos en la investigación.

El exprocurador anticorrupción Julio Arbizu asegura que este caso ameritaría ampliar la extradición a Alberto Fujimori para procesarlo y, de paso, involucrar a su hija, Keiko Fujimori

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